Ante más de 200 especialistas latinoamericanos, la psicóloga dominicana advirtió sobre depresión, ansiedad, TEPT e ideación suicida durante el embarazo y posparto.
Santo Domingo, R.D. — Detrás de un embarazo que aparenta transcurrir con normalidad puede esconderse una crisis de salud mental que no siempre es detectada a tiempo. Esa fue una de las principales alertas planteadas por la psicóloga perinatal dominicana Angy Estévez durante un encuentro internacional celebrado en Brasil, donde reunió a más de 200 especialistas de nueve países de Latinoamérica.
Estévez fue una de las voces protagonistas del Summit Mater Experts Academy de Nestlé, realizado los días 3 y 4 de septiembre, donde presentó dos conferencias sobre salud mental perinatal, embarazo, posparto y los complejos cambios emocionales asociados con la perimenopausia.

Su mensaje central fue directo: la salud materna no puede limitarse al control físico del embarazo. También es necesario aprender a reconocer las señales psicológicas que pueden poner en riesgo a una madre.
Una de cada cinco mujeres puede enfrentar un trastorno perinatal
Durante la conferencia “Salud Mental Materna en la Práctica Obstétrica: De la Concepción al Posparto”, Estévez destacó que 1 de cada 5 mujeres puede experimentar algún trastorno de salud mental durante el período perinatal, de acuerdo con las cifras citadas en su presentación.
El problema adquiere una dimensión todavía más delicada cuando aparecen síntomas de depresión, ansiedad severa, trastorno de estrés postraumático (TEPT) o pensamientos relacionados con la muerte.
La especialista llamó a los profesionales de ginecología y obstetricia a no asumir que determinados cambios emocionales son simplemente una consecuencia “normal” del embarazo o del posparto.
Una paciente puede estar físicamente estable y, al mismo tiempo, atravesar una emergencia de salud mental.
Por eso, insistió en la necesidad de fortalecer el diagnóstico diferencial durante la atención obstétrica y desarrollar mecanismos que permitan identificar señales de alerta y derivar oportunamente a la paciente a atención especializada.
El posparto también puede esconder señales de alarma
Uno de los aspectos abordados por Estévez fue la relación entre TEPT posparto, depresión y ansiedad severa.
Estas manifestaciones pueden presentarse después de experiencias obstétricas difíciles y, si no son reconocidas, afectar significativamente el bienestar de la madre y su capacidad para afrontar el período posterior al nacimiento.
La especialista planteó que el personal sanitario debe prestar atención a cambios emocionales y conductuales que se alejen de la evolución esperada y evitar que el sufrimiento psicológico quede invisibilizado detrás de la atención rutinaria del puerperio.
La ideación suicida, particularmente, constituye una señal que requiere evaluación y atención profesional inmediata.
Cuando embarazo y perimenopausia ocurren al mismo tiempo
En su segunda ponencia, “Manejo de la salud mental cuando la perimenopausia y el embarazo se combinan”, Estévez puso el foco en una situación menos discutida, pero que puede representar un desafío clínico y emocional importante.
La mujer puede encontrarse simultáneamente enfrentando el nacimiento de un hijo, las exigencias de la crianza y una profunda transformación hormonal relacionada con el final de su etapa reproductiva.
A este escenario pueden sumarse alteraciones del estado de ánimo y cambios cognitivos transitorios, como la denominada “niebla mental”.
Pero el desafío no es solamente biológico
La mujer puede experimentar al mismo tiempo el duelo por el cierre de su etapa fértil, las demandas de la maternidad y una reorganización hormonal y neuroemocional.
Por ello, Estévez defendió la necesidad de un acompañamiento clínico integral, capaz de distinguir entre cambios esperables y manifestaciones que requieren intervención profesional.
De República Dominicana a un escenario latinoamericano
La participación de Estévez en Brasil representa también una proyección internacional del trabajo que desarrolla en República Dominicana alrededor de la psicología perinatal.
Como fundadora y presidenta de la Asociación Dominicana de Psicología Perinatal y del Instituto Dominicano de Psicología Perinatal, ha impulsado programas de capacitación dirigidos a profesionales vinculados con la atención materno-infantil.
Según la información suministrada, más de 600 profesionales de la salud han sido formados a través de estas instituciones.
Su agenda incluye además la promoción de una atención más humanizada durante el embarazo y el nacimiento, la preparación de los equipos sanitarios para abordar la salud mental materna y el acompañamiento de familias que atraviesan una muerte perinatal.
Una maestría busca fortalecer la formación especializada
El siguiente paso de este proceso está previsto para 2027, cuando comenzaría una Maestría en Psicología Perinatal e Infantil en colaboración con la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD).
El programa, de acuerdo con la información suministrada, es de autoría de Estévez y estará bajo su coordinación general.
La iniciativa apunta a ampliar la formación académica en una disciplina que busca ganar espacio dentro de los sistemas de atención sanitaria.
La salud de la madre también está en su mente
La participación de una especialista dominicana en un encuentro que congregó a profesionales de nueve países vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta que el sistema sanitario no puede ignorar:
Estamos mirando suficientemente la salud mental de una mujer mientras vigilamos su embarazo?
Para Estévez, la respuesta pasa por integrar la psicología y la psiquiatría al seguimiento materno, capacitar al personal sanitario y dejar de considerar el sufrimiento emocional como un aspecto secundario de la maternidad.
Porque un embarazo saludable no termina con un parto sin complicaciones.
También implica cuidar a la mujer que queda después del nacimiento.































