
Los productos sin humo, tales como cigarrillos electrónicos o dispositivos para calentar tabaco, han contribuido a reducir el consumo de cigarrillos en Estados Unidos y tienen un potencial para beneficiar la salud pública si se elaboran normas específicas para cada producto. Así lo afirma David Levy, renombrado profesor de oncología de la Universidad de Georgetown.
Durante una presentación en el E-Cigarette Summit 2024 (Cumbre sobre el Cigarrillo Electrónico, E-Cig Summit 2024 – The E-Cigarette Summit USA (e-cigarette-summit.us.com)), realizado en Washington, Estados Unidos, Levy explicó que se ha observado una tendencia de descenso en el consumo de cigarrillos en ese país norteamericano, que es compensada por un aumento del uso de sistemas electrónicos de suministro de nicotina, entre ellos los cigarrillos electrónicos.
“Esto refleja las tendencias de otros países en los que estos sistemas electrónicos se han convertido en una herramienta importante para dejar de fumar”, añadió el experto, citando por ejemplo el caso del Reino Unido, donde se han ofrecido cigarrillos electrónicos como terapia de cesación de fumado en el sistema público de salud.
A juicio del profesor de Oncología de la Universidad de Georgetown, las tendencias en estos países subrayan el potencial de los productos libres de humo para servir como estrategia de reducción de daños en las iniciativas de salud pública para dejar de fumar. Incluso existe una hoja de ruta para lograrlo por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés). “La FDA aconseja elaborar normas específicas para cada producto, tener en cuenta el impacto en grupos vulnerables como los fumadores de más edad, y garantizar la competencia del sector de los productos distintos de los cigarrillos y la flexibilidad normativa para fomentar la innovación”, detalló Levy en el E-Cigarette Summit 2024, donde también destacó la importancia de que los gobiernos creen mecanismos que aporten al desarrollo de estos productos.
La Cumbre sobre el Cigarrillo Electrónico tiene como único objetivo facilitar un diálogo respetuoso y un análisis reflexivo de las pruebas científicas independientes para respaldar las decisiones, políticas y normativas. Doctores, científicos y especialistas en salud pública de todo el mundo concluyeron en este encuentro que los cigarrillos electrónicos siguen siendo una alternativa de menor riesgo para adultos fumadores, que con las regulaciones correctas podrían seguir aportando a la reducción de consumo de cigarrillos convencionales.
Los expertos abogaron por la necesidad de disuadir a los jóvenes del uso de vapes al tiempo que se preserva el acceso para los fumadores adultos, así como por una regulación eficaz, crucial para maximizar el potencial de reducción de daños del vapeo y minimizar los riesgos.






























