Cuatro muestras de purificadoras locales presentaron coliformes y varias superaron el valor de referencia para aerobios mesófilos, según un análisis realizado en el laboratorio de la CAASD.
Santo Domingo, R. Dominicana.-Un análisis microbiológico realizado a agua de botellón comercializada en Santo Domingo encontró diferencias importantes entre muestras de grandes marcas y agua procedente de pequeñas purificadoras locales. Las cuatro muestras económicas analizadas presentaron coliformes, mientras varias registraron niveles de aerobios mesófilossuperiores al valor de referencia.
El estudio, reportado por Diario Libre, incluyó seis botellones adquiridos sellados en distintos puntos del Distrito Nacional y las provincias de Santo Domingo, y posteriormente analizados en el laboratorio de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD).
Agua de botellón: ¿qué encontró el análisis?
La investigación comparó dos marcas reconocidas y de mayor precio con cuatro muestras procedentes de plantas purificadoras locales ubicadas en diferentes sectores del Gran Santo Domingo.
Las dos marcas de mayor precio resultaron negativas para todos los parámetros microbiológicos evaluados.
En contraste, las cuatro muestras procedentes de plantas locales presentaron coliformes totales y varias superaron los 200 UFC/ml de aerobios mesófilos, valor utilizado como referencia en el análisis.
Ninguna de las seis muestras presentó Pseudomonas ni Escherichia coli, un dato relevante para interpretar los resultados sin generalizar que todo el agua de botellón representa un riesgo sanitario.
Qué significa encontrar coliformes en el agua?
La presencia de coliformes totales puede utilizarse como indicador de problemas en la calidad sanitaria del agua y puede apuntar a contaminación durante etapas como el procesamiento, almacenamiento o manipulación.
Los aerobios mesófilos, por su parte, permiten valorar la carga microbiana general. Cuando sus concentraciones superan los valores establecidos, pueden indicar deficiencias en las condiciones de higiene y control sanitario durante el procesamiento y manejo del agua.
Por eso, el hallazgo adquiere relevancia desde la perspectiva de salud pública, especialmente porque el agua de botellón forma parte del consumo cotidiano de numerosos hogares dominicanos.
Los resultados por zonas
Las diferencias también quedaron reflejadas en las muestras adquiridas en distintos sectores:
* María Auxiliadora: la muestra procedente de una planta de Villa Consuelo presentó 6.9 NMP/100 ml de coliformes totales y más de 200 UFC/ml de aerobios mesófilos.
* Ensanche Ozama: registró 23 NMP/100 ml de coliformes totales y 177 UFC/ml de aerobios mesófilos.
* Villa Mella: presentó 3.6 NMP/100 ml de coliformes y más de 200 UFC/ml de aerobios mesófilos.
* Herrera: la muestra presentó 23 NMP/100 ml de coliformes y más de 200 UFC/ml de aerobios mesófilos.
Dónde podría estar el problema?
El director de Calidad de las Aguas de la CAASD, José Antonio Mateo Mota, atribuyó las diferencias a una combinación de factores relacionados con el control sanitario de las plantas purificadoras.
Entre los aspectos señalados figuran el mantenimiento y recambio de membranas y materiales filtrantes, la limpieza y desinfección de tuberías y grifos, así como las condiciones ambientales del área donde se realiza el proceso final de colocación de tapas y cintillos.
El funcionario indicó además que los resultados coinciden con mediciones periódicas realizadas por la institución sobre agua embotellada, en las que se identifica un porcentaje de muestras que no cumplen con los parámetros analizados.
La importancia de la vigilancia sanitaria
Los resultados ponen nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer la vigilancia de la calidad del agua destinada al consumo humano, especialmente en establecimientos pequeños donde los procesos de filtración, desinfección, envasado y almacenamiento requieren controles permanentes.
Para los consumidores, el análisis también refuerza la importancia de prestar atención a las condiciones de higiene, sellado, almacenamiento y manipulación del botellón antes de adquirirlo o consumirlo.
No obstante, se debe tener cautela: el análisis incluyó seis muestras específicas y sus resultados no permiten extrapolar automáticamente sus hallazgos a todas las purificadoras ni a toda el agua de botellón comercializada en República Dominicana.
CAASD ofrece análisis de calidad del agua
El laboratorio de la CAASD está disponible para personas interesadas en verificar la calidad del agua que utilizan o consumen.
Según la información publicada, el análisis microbiológico completo que incluye coliformes totales, fecales y Pseudomonas tiene un costo de RD$700; la prueba de aerobios mesófilos cuesta RD$500 y la de Escherichia coli, RD$500. El costo total reportado para las pruebas realizadas fue de RD$1,700 por botellón.
Una alerta que debe convertirse en prevención
El hallazgo no debería generar alarma indiscriminada, sino abrir una discusión sobre calidad, regulación y vigilancia sanitaria del agua de consumo.
La pregunta de fondo es sencilla: qué controles se están aplicando para garantizar que el agua que llega diariamente a los hogares dominicanos sea microbiológicamente segura?
Para SaludNews, este caso representa además una oportunidad para profundizar en la fiscalización de las purificadoras, los estándares de potabilidad, las inspecciones sanitarias y los mecanismos disponibles para que los consumidores puedan comprobar la calidad del agua que compran.
































