
Sodomfi dice que el intrusismo “es el ejercicio engañoso de una profesión sin la titulación necesaria, sin la validación de los organismos reguladores y ni el aval de las Sociedades Médicas Especializadas.
A la denuncia acerca del intrusismo en el ejercicio de la medicina estética, expresada este sábado último por parte de la Sociedad de Medicina Estética, se sumó este lunes la Sociedad Dominicana de Fisiatría (Sodomfi).
La entidad colegiada expresó mediante un comunicado en sus redes sociales que el intrusismo médico es una práctica que atenta con la salud de la población dominicana, que ha ido en aumento en los últimos años.

Agrega que el intrusismo “es el ejercicio engañoso de una profesión sin la titulación necesaria, sin la validación de los organismos reguladores y ni el aval de las Sociedades Médicas Especializadas”.
Añade que la Medicina Física y Rehabilitación también llamada fisiatría o medicina de rehabilitación, es la especialidad médica responsable de restaurar la función y la calidad de vida, luego de lesiones que afectan el cerebro, médula espinal, nervios, huesos, articulaciones, ligamentos, músculos y tendones.
“A diferencia de otras especialidades médicas nos enfocamos en maximizar la independencia del paciente en las actividades de la vida diaria, mejorar su calidad de vida y el retorno a la actividad laboral. Nos apoyamos en el equipo multidisciplinario, dentro de los cuales se encuentran: Terapeutas Físicos, Ocupacionales, terapeutas del habla y Psicólogos”.
Sodemfi explica que esta especialidad es la más “apetecida” en el país y que recientemente se han hecho denuncias públicas de prácticas en salud que atentan contra el bienestar de la población dominicana, como es el caso de los quiroprácticos, entrenadores físicos y médicos generales “que realizan un diplomado o curso en terapia física y se venden como médicos fisiatras o médicos rehabilitadores, ofreciendo los servicios que solo competen a nuestra especialidad, abren clínicas y centros ilegales y ofrecen sus servicios a través de Internet sin ningún tipo de control”.
“Se trata de un problema de salud pública de primer orden que afecta al bienestar de los pacientes y al prestigio de la profesión”, dice la entidad.
“El intrusismo profesional está tipificado como delito procurando proteger a la colectividad de los eventuales daños de una práctica médica ignorante, o lo que es lo mismo, proteger a toda la sociedad de una práctica médica peligrosa por incapacidad”, concluye el comunicado.

































