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Asma grave: nuevos mecanismos de acción de las terapias biológicas que mejoran el control de la enfermedad

Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD, UAM) y del CIBERERhan identificado nuevos mecanismos de acción de dos terapias biológicas para el asma grave (benralizumab y mepolizumab), al demostrar que no solo reducen la inflamación, sino que también favorecen la resolución activa de la inflamación mediante mediadores pro-resolutivos especializados, lo que abre la puerta a tratamientos más personalizados y a un mejor control clínico de los pacientes.

España.-El asma grave es una forma compleja de la enfermedad respiratoria, caracterizada por una inflamación persistente de las vías respiratorias que resulta difícil de controlar con los tratamientos habituales.

Tradicionalmente, el abordaje terapéutico se ha centrado en frenar la inflamación, pero en los últimos años ha ganado relevancia un concepto complementario: la resolución activa de la inflamación, un proceso biológico mediante el cual el propio organismo restaura el equilibrio y apaga de forma controlada la respuesta inflamatoria.

En este contexto, un equipo de Inmunoalergia del Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD, UAM) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER), ambos en España, liderado por los doctores Victoria del Pozo y José A. Cañas, ha identificado nuevos mecanismos de acción de dos de las principales terapias biológicas utilizadas en el asma grave. El trabajo demuestra que estos fármacos no solo reducen la inflamación, sino que podrían activar mecanismos naturales del organismo que favorecen su resolución, lo que abre nuevas oportunidades para mejorar el control de la enfermedad, reporta Consalud.

Nuevos mecanismos de acción en terapias biológicas para asma grave

Los investigadores analizaron el efecto de dos terapias biológicas ampliamente utilizadas en asma grave, benralizumab y mepolizumab, sobre un conjunto de moléculas clave conocidas como mediadores pro-resolutivos especializados, entre los que se incluyen las resolvinas y las protectinas. Estos mediadores son responsables de “apagar” la inflamación de forma ordenada, ayudando a restaurar la homeostasis tras un proceso inflamatorio.

El estudio, realizado por el Dr. Jaime Bernaola, especialista del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, mostró que los pacientes con asma grave presentan niveles disminuidos de estos mediadores pro-resolutivos especializados, considerados esenciales para recuperar el equilibrio tras episodios inflamatorios. Tras un año de seguimiento, ambos tratamientos con benralizumab y mepolizumab lograron mejorar de forma significativa el control clínico y la función pulmonar de los pacientes.

Diferencias entre benralizumab y mepolizumab

Además de confirmar el beneficio clínico, los resultados revelan diferencias relevantes en el modo de acción de ambos fármacos. En el caso de benralizumab, el tratamiento se asoció con un aumento de mediadores vinculados a la resolución inflamatoria, lo que sugiere un papel más directo en la activación de estos mecanismos naturales de control de la inflamación. Por su parte, mepolizumab presentó un perfil distinto, apuntando a mecanismos biológicos diferenciados a nivel de mediadores pro-resolutivos, pese a conseguir también una mejora clínica notable

Uno de los hallazgos más importantes del estudio es la relación entre los niveles de moléculas pro-resolutivas y la evolución clínica de los pacientes. Niveles más elevados de estos mediadores se asociaron con mejor función pulmonar y menor inflamación, reforzando la idea de que el tratamiento del asma grave no debe limitarse a suprimir la inflamación, sino también a favorecer su resolución activa.

Hacia terapias más personalizadas en asma grave

Según los autores, estos datos respaldan un cambio de enfoque en el manejo del asma grave, donde el objetivo terapéutico incluya tanto la supresión de la inflamación como el impulso de los procesos de resolución. En el futuro, este conocimiento podría traducirse en terapias más personalizadas, ajustadas al perfil de mediadores pro-resolutivos de cada paciente, y en el desarrollo de nuevos tratamientos dirigidos a potenciar estos mecanismos naturales de resolución de la inflamación.

El trabajo ha sido publicado en la revista científica Allergy, una de las principales publicaciones internacionales en el ámbito de la Alergología, con la participación de clínicos de los servicios de Alergología y Neumología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.

Este avance coloca a los mediadores pro-resolutivos especializados como posibles dianas terapéuticas en el asma grave y refuerza el papel de las terapias biológicas en el control de las formas más complejas de la enfermedad.

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