La Organización Mundial de la Salud (OMS) acogió con satisfacción los resultados iniciales de un ensayo clínico realizado recientemente en el Reino Unido que indican que la dexametasona, un corticosteroide, puede salvar la vida de pacientes con COVID-19 en estado crítico. Según las conclusiones preliminares compartidas con la OMS, se ha demostrado que el tratamiento reduce en aproximadamente un tercio la mortalidad entre pacientes que requieren ventilación, y en alrededor de un quinto entre pacientes que sólo precisan oxigenoterapia.
Solo se observaron efectos beneficiosos en pacientes graves con COVID-19, no en casos leves.
¿Pero qué es la dexametasona y cómo puede ayudar en la lucha contra el coronavirus?
La dexametasona es un glucocorticoide bien conocido y comúnmente usado desde la década de los 60 en el tratamiento de una amplia gama de afecciones por sus propiedades antiinflamatorias, inmunosupresoras y antialérgicas. Es empleado, por ejemplo, para tratar la artritis reumatoide, el asma o diversos procesos alérgicos o neoplásicos.
Se incluye en la lista de fármacos esenciales de la OMS.
La dexametasona es un glucocorticoide bien conocido y comúnmente usado desde la década de los 60 en el tratamiento de una amplia gama de afecciones por sus propiedades antiinflamatorias, inmunosupresoras y antialérgicas
“Estos días se han conocido los resultados del estudio RECOVERY que arrojan luz sobre el empleo de este fármaco en el tratamiento de la infección por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Se trata de un amplio ensayo clínico aleatorizado que ha incluido a más de 11.500 pacientes ingresados con COVID-19 en más de 175 hospitales de Reino Unido», explica un especialista.
Los resultados obtenidos en el brazo de tratamiento experimental con dexametasona, que incluyó a más de 2.000 pacientes, demuestran que fue capaz de reducir la mortalidad en aproximadamente un tercio entre los pacientes con COVID-19 que necesitaban ventilación mecánica, y en un quinto entre los pacientes que recibían oxígeno.
«Es importante subrayar que no se identificó, sin embargo, ningún beneficio significativo entre aquellos pacientes que no necesitaban asistencia respiratoria», añade el farmacéutico, a la vez que establece a modo de conclusión, las siguientes reflexiones:
- La dexametasona es el primer fármaco capaz de demostrar una reducción significativa de mortalidad en un estudio amplio y bien diseñado, pero solo ha mostrado eficacia en los pacientes más graves, es decir, en aquellos que requieren asistencia respiratoria.
- Por ahora, no se ha demostrado beneficio clínico en pacientes con síntomas leves de COVID-19 que no requieren asistencia respiratoria, quienes en principio seguirán siendo manejados con los tratamientos sintomáticos habituales. Y tampoco su eficacia en la profilaxis pre-exposición o posexposición al virus SARS-CoV-2.
- Debemos recordar, por tanto, que la utilización de dexametasona no está recomendada para la población general sin causa justificada.
- Y subrayar, por último, que no se pueden adquirir medicamentos con dexametasona en las farmacias sin su correspondiente receta médica.































