Más medicina defensiva y menos consultas por WhatsApp: médicos extreman precauciones ante las nuevas sanciones por negligencia.
La nueva legislación no prohíbe las consultas por mensajería, pero el endurecimiento de las sanciones por negligencia lleva a algunos médicos a limitar las orientaciones digitales.
La entrada en vigor del nuevo Código Penal dominicano está modificando la forma en que algunos médicos se relacionan con sus pacientes a través de WhatsApp, llamadas telefónicas y otras plataformas digitales. Aunque la legislación no prohíbe estas comunicaciones, el aumento de las sanciones relacionadas con la negligencia médica ha generado mayor cautela entre los profesionales.
Un abogado consultado explicó que intercambiar mensajes entre un médico y un paciente no constituye, por sí mismo, un delito. Sin embargo, advirtió que una conversación por chat tampoco sustituye la documentación médica ni una historia clínica formal, reporta Diario Libre.
El escenario ha llevado a algunos especialistas a limitar las orientaciones que ofrecen fuera del consultorio, especialmente cuando la situación requiere una evaluación médica completa.
El Código Penal no prohíbe WhatsApp
El Código Penal, que entró en vigencia el 3 de agosto de 2026, no establece una prohibición para que los médicos utilicen WhatsApp u otras herramientas digitales para comunicarse con sus pacientes.
Por estas vías se han convertido en habituales acciones como compartir resultados de estudios, enviar análisis de laboratorio, solicitar orientaciones o comunicar situaciones relacionadas con tratamientos.
El problema surge cuando una comunicación informal puede terminar formando parte de una controversia relacionada con la atención médica.
Por ello, la recomendación de especialistas legales apunta a una mayor rigurosidad en la documentación de las decisiones médicas y en la delimitación de lo que puede resolverse mediante un mensaje y lo que requiere una consulta.
Médicos adoptan mayores precauciones
El nuevo escenario también ha generado cambios en la conducta de algunos profesionales.
Un neumólogo, el doctor Emil Manzur, por ejemplo, mantiene desde antes de la entrada en vigor del Código límites definidos para la comunicación con sus pacientes mediante WhatsApp, incluyendo horarios y condiciones para responder.
Otros especialistas, en cambio, continúan utilizando la plataforma para resolver preguntas sencillas, pero remiten al paciente a una consulta presencial cuando consideran que la situación requiere una evaluación más amplia.
Ese equilibrio podría convertirse en uno de los principales desafíos de la relación médico-paciente en la era de la medicina digital.
El temor a la medicina defensiva
Para el presidente regional del Distrito Nacional del Colegio Médico Dominicano (CMD), Máximo Martínez, los cambios legislativos pueden conducir a una práctica conocida como medicina defensiva.
El dirigente médico sostiene que el profesional tendrá que ser mucho más cuidadoso con las orientaciones que ofrece mediante WhatsApp, redes sociales u otras plataformas electrónicas, debido a la posibilidad de que esas comunicaciones sean utilizadas posteriormente en su contra.
Báez también considera conveniente priorizar las consultas presenciales, especialmente cuando el paciente necesita una evaluación clínica, pruebas diagnósticas o una valoración integral.
Qué está pasando con los pacientes?
El cambio no solo genera preocupación entre los médicos.
También existen pacientes que utilizaban WhatsApp para enviar resultados, consultar dudas sobre tratamientos o recibir aclaraciones que consideraban demasiado sencillas como para acudir nuevamente al consultorio.
Para quienes cuidan a adultos mayores, niños o personas con enfermedades crónicas, la posibilidad de perder ese canal de comunicación puede representar una dificultad adicional.
El impacto también puede traducirse en más tiempo y mayores costos para pacientes que tengan que acudir presencialmente al médico para resolver situaciones que anteriormente podían aclararse mediante una comunicación breve.
El reto: proteger al médico sin alejar al paciente
El debate plantea una pregunta que trasciende el uso de WhatsApp: ¿cómo garantizar una comunicación segura entre médicos y pacientes sin convertir cada mensaje en un riesgo jurídico?
La respuesta no parece estar en prohibir las herramientas digitales, sino en establecer límites claros sobre su utilización, garantizar una adecuada documentación clínica y determinar cuándo una orientación remota debe convertirse en una consulta formal.
El desafío para el sistema sanitario dominicano será encontrar un equilibrio entre la responsabilidad profesional, la seguridad del paciente y las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de comunicación.
En un escenario donde la telemedicina y la comunicación digital forman cada vez más parte de la atención sanitaria, el nuevo marco legal abre un debate que apenas comienza: cómo adaptar la práctica médica a las nuevas exigencias jurídicas sin perder la accesibilidad y cercanía que los pacientes esperan de sus médicos.






























