El Colegio Médico Dominicano denuncia que a un año de su inauguración sigue sin fecha de apertura, el área de diálisis de ese centro del municipio de Santo Domingo Norte en la ciudad capital.
«A pesar de la gran demanda de diálisis en RD y los pacientes de cuidados intensivos ingresados en ese centro que deben ser trasladados a otro centro por no brindar el servicio en este hospital, la unidad de diálisis de ese centro del municipio permanece cerrada», expresó la doctora Griselda Quezada, presidenta de la filial de la provincia Santo Domingo del CMD.

De a cuerdo a la dirigente médico, la prevalencia de pacientes renal crónico en etapa dialitica es de 4.18 por cada 10,000 habitantes y una tasa de defunción de 5 por cada 100,000 mil habitantes. La enfermedad renal tiene una incidencia de más de un 12.2 % en la población general.
«En República Dominicana tenemos más de 4 ,000 pacientes renales. Siendo el 44 % del área metropolitana. Y una población general de más de 3 millones en la provincia Santo Domingo, lo cual la coloca como la provincia de mayor población en en país. Vemos con alta preocupación la falta de unidad de diálisis en los centros de la provincia Santo Domingo aún con servicios de UCI, por ejemplo, el hospital Dr. Mario Tolentino Dipp, el materno Dr. Reynaldo Almánzar, el Darío Contreras, el Ciudad Juan Bosch y en los pediátricos como el Dr. Hugo Mendoza, la maternidad San Lorenzo de Los Mina. Siendo una modalidad en estos centros el traslado de pacientes a otro hospital a recibir dicho servicio o alquiler de máquinas a instituciones privadas», expresó Quezada.
«Cabe señalar el alto costo a nivel privado de una hemodiálisis/diálisis peritoneal que se coloca entre $ 50, 000 a 90,000 pesos (entre 800 a 1,500 dólares), totalmente inasequible a px de escasos recursos. Además de su mal estado nutricional el no diálisarse a tiempo sobretodo a pacientes en terapia intensiva que no permiten un traslado por su condición clínica, son factores que disminuyen la calidad de vida de estos pacientes en su mayoría con enfermedad renal crónica y aumenta la tasa de mortalidad».
Quezada dijo esperar respuesta de las autoridades por el bien de los pacientes, «y así poder llevar tranquilidad a nuestros médicos que se ven en situaciones muy difíciles y atados de manos con pacientes complicados».




































