Fedefarma llama a evitar retrasos entre la mamografía, la entrega de resultados y el tratamiento, y a conocer los antecedentes familiares para orientar el seguimiento médico.
La detección temprana del cáncer de mama no termina al realizarse una mamografía: también requiere interpretar los resultados sin demoras y completar los estudios necesarios para iniciar el tratamiento cuando corresponda. En el mes de concientización sobre esta enfermedad, la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) pidió fortalecer esa ruta de atención y promover un seguimiento activo de cada paciente.
Por qué importa completar el proceso
Agendar una mamografía es un paso importante, pero no debe convertirse en el último. El llamado de Fedefarma, difundido el 9 de octubre, plantea una secuencia que necesita continuidad: realizar el estudio, obtener su interpretación, confirmar el diagnóstico cuando sea necesario y acceder al tratamiento indicado.
“La mamografía puede detectar lesiones que todavía no se palpan, pero su verdadero valor se completa cuando el resultado se interpreta a tiempo y conduce, si hace falta, a los siguientes estudios y al tratamiento adecuado. Llegar temprano importa”, explicó la oncóloga clínica Silvia Alfaro, consultada por AstraZeneca y Fedefarma para el comunicado.
Fernando Vizquerra, director ejecutivo de Fedefarma, señaló que las campañas informativas deben acompañarse de una cultura de seguimiento activo. El objetivo, sostuvo, es que los tratamientos lleguen a tiempo a quienes los necesitan.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también destaca que la detección y el tratamiento tempranos reducen la mortalidad por esta enfermedad. Su enfoque incluye reconocer los síntomas, acceder a una evaluación clínica oportuna y contar con una referencia efectiva hacia los servicios de tratamiento.
Antecedentes familiares: información que puede orientar la vigilancia
Conocer los casos de cáncer en la familia ayuda a conversar con el equipo médico sobre el riesgo individual. Según Alfaro, los antecedentes en familiares cercanos merecen especial atención cuando los diagnósticos ocurrieron antes de los 50 años.
Esto no significa que una persona con antecedentes familiares vaya a desarrollar la enfermedad, ni que todas necesiten pruebas genéticas. La especialista recomienda hablar sobre estos antecedentes antes de los 40 años y valorar una consulta de consejería genética cuando el patrón familiar lo justifique.
La consejería permite evaluar si corresponde realizar pruebas y qué seguimiento resulta apropiado. Esa decisión debe basarse en una valoración clínica, no únicamente en el temor a desarrollar cáncer.
También es importante evitar una falsa sensación de seguridad: la OMS advierte que la mayoría de las mujeres diagnosticadas no tiene antecedentes familiares conocidos. No registrar casos en la familia no elimina el riesgo.
Cambios en las mamas que requieren consulta médica
Entre las señales que deben motivar una evaluación están:
– Un bulto o engrosamiento en la mama, incluso si no duele.
– Cambios en el tamaño, la forma o la apariencia del seno.
– Hundimientos, enrojecimiento u otras alteraciones en la piel.
– Cambios en el pezón o en la zona que lo rodea.
– Secreción anormal por el pezón, especialmente si contiene sangre.
Un abultamiento en la axila también debe consultarse, señala el comunicado. Reconocer cambios mediante la autoexploración no sustituye la mamografía indicada por el personal de salud.
La OMS aclara que la mayoría de los bultos mamarios no son cáncer, pero recomienda buscar atención médica ante una masa anormal, aunque no produzca dolor.
Qué pueden hacer pacientes, familias y servicios de salud
Fedefarma propone distribuir las responsabilidades para evitar que las pacientes enfrenten solas los trámites, las citas y el seguimiento. Entre las acciones planteadas figuran:
– Pacientes: conocer sus antecedentes familiares, realizarse los estudios indicados y preguntar cuándo estarán disponibles los resultados. Ante un diagnóstico, consultar qué subtipo de tumor tienen y cómo influye en el tratamiento.
– Familias y personas cuidadoras: acompañar a las consultas, anotar indicaciones y fechas, organizar traslados y ofrecer apoyo sin culpabilizar.
– Servicios de salud: explicar cada etapa, informar los plazos de entrega de resultados y facilitar las referencias para estudios adicionales y tratamiento.
– Empresas: permitir tiempo para consultas y estudios, apoyar a quienes acompañan a familiares y evitar la discriminación laboral.
– Comunidades: difundir información sobre servicios disponibles y organizar redes de transporte y acompañamiento.
El seguimiento no consiste solo en recordar una cita: implica que los resultados se comuniquen y que la paciente pueda avanzar al siguiente paso de atención. Ese es el sentido del llamado de Fedefarma a convertir la concientización en una ruta sin demoras.
Cáncer de mama en República Dominicana y el mundo
En República Dominicana, las estimaciones de GLOBOCAN 2022 registraron 2,609 nuevos casos de cáncer de mama en mujeres. Esta enfermedad representó el 26.7% de los nuevos diagnósticos de cáncer en la población femenina del país.
A escala mundial, la OMS estima que en 2024 se diagnosticó cáncer de mama a 2.4 millones de mujeres y se produjeron 694,000 muertes por esta enfermedad. Las cifras corresponden a años distintos y no constituyen una comparación directa entre el país y el mundo.
El reto sanitario va más allá de aumentar la realización de estudios: también exige conectar la detección con el diagnóstico oportuno y la atención integral, los pilares que promueve la OMS para mejorar los resultados de las pacientes.
































