Santo Domingo. – En el contexto de la Semana de la Vena, especialistas en cirugía vascular advirtieron sobre el preocupante avance de las enfermedades venosas en República Dominicana, una condición frecuente pero subdiagnosticada que puede evolucionar hacia complicaciones potencialmente mortales si no se trata a tiempo.
El cirujano vascular Edgar Vargas explicó que la insuficiencia venosa crónica es mucho más común de lo que percibe la población, en gran parte porque sus síntomas iniciales suelen ser leves o ignorados.
Síntomas silenciosos que retrasan el diagnóstico
Entre las principales señales clínicas destacan: várices visibles, edema en miembros inferiores, cambios en la coloración de la piel, sensación de pesadez y, en fases avanzadas, úlceras venosas, reporta El Nacional.

“El dolor no siempre está presente, lo que retrasa la consulta médica y permite que la enfermedad progrese”, advirtió el especialista.
Complicaciones: más allá de lo estético
Los expertos subrayan que las várices no son solo un problema cosmético. La progresión de la enfermedad puede desencadenar trombosis venosa superficial o incluso trombosis venosa profunda, una condición asociada a riesgo de embolia pulmonar y muerte.
Además, el síndrome postrombótico —resultado de eventos trombóticos no tratados— puede generar daño crónico en la piel y úlceras de difícil cicatrización.
Factores de riesgo: hábitos cotidianos bajo la lupa
Los especialistas identifican múltiples factores que contribuyen al deterioro venoso:
• Permanecer largos periodos de pie sin compresión adecuada
• Sedentarismo o inmovilización prolongada
• Obesidad
• Falta de seguimiento tras cirugías o traumatismos
“Una simple falta de movilidad puede desencadenar una cadena de eventos que termina en insuficiencia venosa severa”, enfatizó Vargas.
Innovación terapéutica disponible en RD
En el país ya se aplican tecnologías avanzadas como el láser endovenoso de 1940 nm, que permite tratar várices con mayor precisión y menor invasividad. También se incorporan nuevos agentes esclerosantes que optimizan los resultados clínicos.
Prevención y diagnóstico temprano: eje estratégico
Las sociedades médicas insisten en que la clave está en la educación sanitaria y la detección precoz. En un contexto donde muchos pacientes consultan en etapas avanzadas, el llamado es a no subestimar los síntomas iniciales.
El mensaje es contundente: las enfermedades venosas avanzan de forma silenciosa, pero sus consecuencias pueden comprometer seriamente la calidad de vida e incluso la supervivencia.
































