Punta Cana, La Altagracia, R.D. – La exposición al polvo del Sahara y las altas temperaturas del verano representan un grave riesgo para la salud respiratoria, dermatológica y emocional de niños y adolescentes, alertó el neumólogo pediatra Dr. Luis Alam Lora durante la jornada inaugural del XLVIII Congreso de la Sociedad Dominicana de Pediatría 2025.
El evento científico, celebrado del 5 al 7 de junio en Punta Cana, abrió con una plenaria dedicada a los impactos ambientales en la salud infantil, centrando su análisis en fenómenos como el polvo del Sahara, el virus sincitial respiratorio (VSR) y la resistencia a infecciones.
El congreso estuvo dedicado al Dr. Alam Lora, reconocido especialista en neumología pediátrica, quien advirtió sobre los efectos del polvo africano que, desde hace más de cinco décadas, afecta de forma recurrente a la región del Caribe.
“El polvo del Sahara transporta partículas que pueden desencadenar crisis en niños con asma, rinitis alérgica, conjuntivitis y dermatitis atópica. Durante los picos de mayor concentración, como el que acabamos de experimentar, estos pacientes deben evitar la exposición, permanecer en espacios cerrados y tener sus medicamentos a mano”, explicó el especialista.
El Dr. Alam Lora enfatizó que este fenómeno no solo representa una amenaza para pacientes con enfermedades crónicas, sino también para niños previamente sanos, debido a la irritación respiratoria y cutánea que puede provocar.
Además, advirtió sobre la combinación peligrosa de este polvo con el aumento sostenido de las temperaturas extremas debido al cambio climático.
“Estamos viendo veranos cada vez más calurosos. Esto irrita a los niños, afecta su descanso y, si no se maneja adecuadamente, puede comprometer su salud física y emocional”, advirtió.
Prevención sin sedentarismo
El experto recomendó no restringir completamente las actividades físicas de los menores, ya que el sedentarismo, asociado al uso excesivo de pantallas, aumenta el riesgo de sobrepeso y otros problemas de salud.
“El reto está en encontrar espacios seguros, bien ventilados y horarios adecuados para que los niños puedan jugar, moverse y mantenerse activos sin exponerse a riesgos ambientales”, agregó.
Recomendaciones clave para padres y cuidadores
Mantener a los niños hidratados con agua o bebidas con electrolitos bajas en azúcar. Vestirlos con ropa ligera y adecuada para el calor. Promover actividades físicas en ambientes seguros, ventilados y sombreados. Evitar la exposición al aire libre en días con alta concentración de polvo. Enseñar hábitos de higiene como el lavado frecuente de manos y rostro, y baños diarios.
El especialista concluyó que, aunque el polvo del Sahara contiene minerales que benefician al ecosistema marino y la agricultura, su impacto en la salud humana, especialmente en la infancia, requiere medidas preventivas urgentes.
“El medio ambiente es un determinante clave de la salud infantil. Si no actuamos con conciencia y prevención, veremos un aumento de enfermedades respiratorias, alérgicas y problemas de hidratación en nuestros niños”, finalizó el Dr. Alam Lora.






























