Los resultados de esta investigación realizada en Alemania mediante la simulación de un concierto sugieren que sí se cumplen todos los protocolos de seguridad el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 es “bajo o muy bajo”.
De acuerdo a las últimas investigaciones realizadas sobre los mecanismos de propagación del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, se ha evidenciado que la transmisión del virus se ve favorecida en los espacios cerrados. En uno de sus últimos informes publicado sobre medidas de prevención de la propagación del virus, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), indica que la transmisión del SARS-CoV-2 “es particularmente eficaz en espacios cerrados y concurridos como los lugares de trabajo y otros entornos interiores como las iglesias, restaurantes, tiendas o fiestas”.
“Hay indicios de que la transmisión puede estar asociada a actividades específicas como cantar durante la celebración de servicios religiosos al producirse una mayor producción de gotitas respiratorias”. Sin embargo, los eventos al aire libre también han estado implicados en la propagación, especialmente los que reúnen a grandes multitudes. Diversos estudios han alertado del elevado riesgo de contagio en espacios cerrados y mal ventilados indicando que el tiempo que se permanece en estos incrementa el riesgo de contagio cuanto mayor es. Pero un nuevo estudio elaborado en Alemania podría sentar nuevas bases sobre los mecanismos de transmisión del nuevo coronavirus en espacios interiores.
El doctor Michael Gekle y su equipo de la Universidad Martin Luther Halle-Wittenberg ha analizado un concierto cubierto organizo ex profeso para analizar el impacto real que tales eventos pueden tener en la propagación del coronavirus. Su principal conclusión es que el riesgo “es entre bajo y muy bajo”. A pesar de que el estudio ha sido publicado por varias publicaciones científicas y medios internacionales, cabe señalar que todavía no ha sido revisado por pares, pero conviene poner atención sobre alguno de sus hallazgos que, de confirmarse a través de nuevos estudios cambiarían la forma de entender la Covid-19.
El autor de la investigación indica que el riesgo de propagación del virus en este tipo de eventos será bajo siempre que los organizadores garanticen sistemas de ventilación adecuados, se sigan de principios a fin estrictos protocolos de higiene y la capacidad del aforo sea limitada. El sector cultural ha sido uno de los más duramente golpeados por la pandemia y, a pesar de que estas medidas ya están implementadas, estudios de estas características son necesarios para concienciar a la ciudadanía de que los eventos culturales como conciertos o teatros son seguros siempre que se cumplan con todas las medidas dictadas por las autoridades sanitarias.

El autor de la investigación indica que el riesgo de propagación del virus en este tipo de eventos será bajo siempre que los organizadores garanticen sistemas de ventilación adecuados, se sigan de principios a fin estrictos protocolos de higiene y la capacidad del aforo sea limitada
El doctor Gabriel Scally, presidente de Epidemiología y Salud Pública de la Roya Society of Medicine explica en The New York Times en relación al referido estudio que sus hallazgos son “potencialmente útiles”, pero que puede resultar complicado los estrictos controles que los investigadores habían aplicado.
El concierto se celebró en la ciudad de Leipzig y los 1.200 voluntarios fueron primero examinados para detectar o descartar la presencia del virus. Se les realizaron controles de temperatura y a cada asistente se le entregó un desinfectante de manos mezclado con un tinte fluorescente y un rastreador de ubicación digital. Se simularon diferentes escenarios de distanciamiento social (similar a un tablero de ajedrez) durante 10 horas entre los que se incluyeron varios descansos en los que los asistentes acudieron al cuarto de baño o simularon comprar comida o bebida.
Los investigadores instalaron además una máquina de humo que les permitió observar el movimiento del aire dentro del recinto para poder calcular la probabilidad de exposición a las gotitas exhaladas. Se utilizó la arena del recinto y las gradas. El aire fresco provenía del techo y era enviado hacia abajo. El modelado por ordenador halló que las personas estaban hasta 10 veces más expuestas a los aerosoles de una persona infectada en las gradas que en la arena debido al circuito del aire. Esto sugiere que la circulación regular del aire disminuyó la densidad de los posibles virus en los aerosoles. La exposición se vio aún más reducida gracias a las medidas de distanciamiento social. “Sabíamos que la ventilación era importante pero no esperábamos que tanto”, asegura Gekle.
Paul Linden, profesor de mecánica de fluidos en la Universidad de Cambridge señala que esta simulación no había tenido en cuenta algunos factores como el incremento de la temperatura de la audiencia por lo que establecer un patrón preciso del aire es complejo.
Los investigadores han realizado una serie de recomendaciones a los organizadores alemanes de espectáculos y eventos, como la instalación de nuevas tecnologías de ventilación que permitan una mayor renovación del aire, obligatoriedad de las mascarillas (recordemos que hay países en las que su uso no es obligatorio) y el establecimiento de múltiples circuitos de entrada y salida que eviten aglomeraciones. Científicos de varios países están desarrollando estudios similares con el objetivo de poder reabrir de forma segura y viable sectores como el ocio nocturno o la cultura.
































