El medicamento, según un estudio reciente, facilita una recuperación más rápida de los pacientes con el coronavirus.
Con el coronavirus en reflujo en Europa continental, no así en Estados Unidos, que, impaciente por reactivar su economía, marcha hacia al desconfinamiento mientras ofrece esperanzas de un tratamiento a los pacientes.
La Agencia Estadounidense de Medicamentos (FDA) otorgó una autorización de emergencia al antiviral remdesivir, que, según un estudio, facilita una recuperación más rápida de los pacientes con COVID-19.
Esto permitirá a los hospitales estadounidenses recetarlo para los enfermos más graves, por ejemplo.
Esta noticia, anunciada por el propio presidente Donald Trump, ofreció un soplo de aire fresco en este 1 de mayo privado de las tradicionales manifestaciones del día internacional de los trabajadores y particularmente sombrío en los mercados financieros, preocupados por las amenazas de nuevas sanciones estadounidenses contra China.

El presidente republicano, que relacionó la aparición del virus con un laboratorio de la provincia china de Wuhan, amenazó el jueves con imponer nuevos aranceles punitivos a Pekín, acusado por Washington de haber permitido, a través de su mala gestión de la crisis, que el virus se propagara.
Desde los primeros casos que surgieron en diciembre en Wuhan, más de 3,3 millones de personas han sido diagnosticadas con el nuevo coronavirus, y 235.000 han muerto en todo el mundo.
En un intento por frenar la pandemia, el mundo se ha cerrado, dejando a sectores enteros de la economía en suspenso.
El costo de estas medidas promete ser catastrófico para varios sectores de actividad económica, incluidos el turismo y la aviación, pero también para las poblaciones más vulnerables.
































