
A raíz de un artículo recientemente publicado por el Dr. Rafael Montero, en el que realiza un análisis general sobre el Examen Nacional Único para Aspirantes a Residencias Médicas (ENURM), me he motivado a escribir sobre un aspecto clave y, a menudo, controversial: su estructura.
Tal como señala el Dr. Montero, el ENURM fue instaurado en 1998 bajo la supervisión de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Consejo Nacional de Residencias Médicas, con el propósito de asignar plazas a un número de médicos que, año tras año, supera la oferta disponible. Además, este examen ha permitido estandarizar el proceso de admisión, garantizando criterios de evaluación más objetivos.
No obstante, todo modelo enfrenta desafíos, y el ENURM no es la excepción. En este artículo, nos centraremos en su estructura, con el fin de identificar oportunidades de mejora que lo hagan más justo, riguroso y transparente.
La estructura actual del ENURM

Actualmente, el examen consta de 100 preguntas de opción múltiple (con cuatro respuestas posibles), incluyendo preguntas directas y, en los últimos cinco años, casos clínicos. A pesar de los esfuerzos por mejorar el nivel de dificultad y precisión de las preguntas, aún no se ha alcanzado un estándar óptimo.
Si analizamos modelos de referencia como el MIR en España, podemos proponer modificaciones estructurales que fortalecerían la calidad del ENURM, entre ellas:
1. Creación de una comisión académica de alto nivel o un concurso para la elaboración y revisión de las preguntas del examen. Es fundamental que las preguntas se ajusten al nivel de un médico general y no pretendan evaluar conocimientos propios de especialistas, quienes tendrán al menos tres años de formación para adquirir esas competencias.
2. Incorporación de al menos cinco preguntas adicionales que puedan sustituir aquellas que eventualmente sean anuladas o impugnadas.
3. Entrega de una copia de la hoja de respuestas a cada aspirante, de manera que, al publicarse la clave oficial, cada médico pueda calcular su puntuación con mayor transparencia.
Un instrumento clave para la formación de especialistas
Más que un simple examen, el ENURM es un mecanismo de selección que determina el acceso de los futuros especialistas de la República Dominicana. Por ello, es imprescindible que sea sólido, justo y transparente, garantizando que los médicos mejor preparados accedan a las plazas de especialidad en igualdad de condiciones.
La mejora del ENURM no solo beneficiará a los aspirantes, sino que también contribuirá a la calidad del sistema de salud, asegurando que la formación médica inicie con bases bien establecidas.
Dr. Manuel Fernández L.
• Experto en Educación Médica Continuada.
• Ex coordinador general de Medicina, UTESA.
• Ex vicepresidente de UNAIME
• Ex vicepresidente de Médicos Pasantes.
• Magíster en Gestión de Sistemas y Servicios de Salud.

































