La iniciativa, propuesta por el senador Moisés Ayala Pérez (PRM-Barahona), fue aprobada por unanimidad con 28 senadores presentes.
Santo Domingo, República Dominicana. – El Senado de la República Dominicana aprobó en única lectura una resolución que solicita al Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) y a la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) la inclusión del procedimiento de reducción de senos para mujeres que padecen gigantomastia dentro de la cobertura de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS). La iniciativa, propuesta por el senador y médico Moisés Ayala Pérez (PRM-Barahona), fue aprobada por unanimidad con 28 senadores presentes.
La gigantomastia, también conocida como hipertrofia virginal del seno, es una condición médica caracterizada por el crecimiento excesivo de las mamas, que puede afectar gravemente la salud física y mental de quienes la padecen. Esta patología, a menudo confundida con un procedimiento estético, requiere una intervención médica necesaria, no solo para mejorar la calidad de vida, sino para aliviar síntomas debilitantes como dolor crónico en cuello, espalda y hombros, irritaciones en la piel, limitación en la movilidad y problemas emocionales como baja autoestima y bullying.

Según el cirujano Orlando Vargas Almonte, entre 35,000 y 50,000 mujeres en la República Dominicana podrían estar afectadas por esta condición. El procedimiento estándar para tratar la gigantomastia es la mamoplastia de reducción, cuyo costo oscila entre RD$130,000 y RD$250,000. A este monto se suman gastos adicionales, como consultas médicas, análisis previos y sostenes quirúrgicos, lo que eleva el costo total a más de RD$277,000 (aproximadamente US$3,738), una cifra inalcanzable para muchas familias dominicanas.
La resolución destaca que garantizar el acceso a este tratamiento como parte de los servicios cubiertos por el sistema de salud es un paso crucial para salvaguardar el derecho a la salud de las mujeres afectadas por esta enfermedad.

El Senado ha instado al CNSS y a SISALRIL a reconocer la gigantomastia como una condición médica que merece atención integral y cobertura total, desde el diagnóstico hasta la recuperación, reafirmando así el compromiso del Estado con la salud pública y el bienestar de las mujeres dominicanas.































