Por: Dr. Rafael Montero
Salubrista, investigador, experto en seguridad social y gestión de proyectos. Docente de la Escuela de Salud Pública, FCS/UASD. Candidato a Decano 2026–2030.
Cada 9 de mayo se conmemora en la República Dominicana el Día Nacional del Bioanalista, una fecha que reconoce la labor invaluable de estos profesionales en el diagnóstico clínico y la vigilancia epidemiológica. Como aspirante a dirigir la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), considero propicio reflexionar sobre los retos, desafíos y proyecciones en la formación académica de los bioanalistas, especialmente en un contexto de transformación digital y creciente incorporación de tecnologías biomédicas avanzadas.
La carrera de Bioanálisis en la UASD, con más de cinco décadas de existencia, ha sido un pilar en la formación de profesionales altamente capacitados y valorados en todo el territorio nacional. Sin embargo, los cambios en las metodologías diagnósticas, el uso de inteligencia artificial en los laboratorios clínicos y la automatización de procesos han generado la necesidad urgente de revisar y actualizar los planes de estudio, en función de los avances tecnológicos.
La incorporación de competencias digitales, bioinformática, análisis de big data, manejo de sistemas automatizados y plataformas de diagnóstico, así como la ampliación de las prácticas profesionales en entornos clínicos reales, y el fortalecimiento de la investigación desde los primeros ciclos formativos, requieren de una infraestructura moderna y laboratorios equipados que simulen las condiciones actuales del mercado laboral.
La digitalización y automatización de los laboratorios clínicos están redefiniendo el perfil profesional del bioanalista. Equipos de hematología, inmunoensayo y biología molecular de última generación demandan habilidades técnicas especializadas, capacidad analítica, conocimientos en seguridad informática y trazabilidad de muestras. Esto implica una transformación profunda en la enseñanza, orientada al aprendizaje basado en competencias y al uso de simuladores virtuales.
El dominio de herramientas tecnológicas permite al bioanalista incursionar en campos emergentes como la medicina personalizada, la vigilancia epidemiológica automatizada y el análisis de grandes volúmenes de datos en salud. Según datos del Colegio Dominicano de Bioanalistas (CODOBIO), en 2024 el país cuenta con aproximadamente 7,500 profesionales activos, muchos de los cuales laboran en hospitales públicos, clínicas privadas y laboratorios independientes.
No obstante, el sistema de remuneración varía considerablemente: en el sector público, el salario base ronda los RD$35,000 mensuales, mientras que en el sector privado puede superar los RD$60,000, dependiendo de la especialización y la ubicación geográfica. Esta brecha entre la alta responsabilidad diagnóstica y la compensación salarial continúa siendo una preocupación que incide directamente en la motivación y retención del talento humano.
Por tanto, es urgente una política nacional de dignificación del trabajo del bioanalista, que contemple mejores condiciones salariales, estabilidad laboral, acceso a formación continua y reconocimiento social.
En este contexto, se vuelve imprescindible replantear el modelo educativo de la carrera de Bioanálisis, alineándolo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente aquellos relacionados con la salud y la educación de calidad. La integración de programas de pasantías en laboratorios de referencia, la internacionalización del currículo y el fomento de la investigación aplicada son elementos clave. Asimismo, el desarrollo de competencias éticas y de liderazgo permitirá formar bioanalistas que no solo dominen la tecnología, sino que también contribuyan activamente a las políticas públicas de salud desde una visión crítica y comprometida con la equidad.
El futuro del bioanálisis como disciplina y profesión exige una visión innovadora, inclusiva y centrada en la calidad. En este Día Nacional del Bioanalista, reconocemos el papel esencial de estos profesionales en la protección de la salud pública y renovamos el compromiso de impulsar una formación académica de excelencia, adaptada a los retos de la era digital y orientada a garantizar la calidad diagnóstica y el bienestar de la población dominicana.
Entre las acciones estratégicas que proponemos se encuentran:
• Revisión y rediseño curricular con enfoque por competencias.
• Fortalecimiento de alianzas con laboratorios nacionales e internacionales.
• Implementación de programas de educación continua y certificaciones técnicas.
• Impulso a la movilidad académica y la internacionalización.
¡Feliz Día Nacional del Bioanalista!
































