La cosmiatra Idia Suárez advierte sobre complicaciones como fibrosis, seromas e infecciones cuando el drenaje linfático es realizado por personal sin formación especializada.
Santo Domingo. El crecimiento de la cirugía estética en la República Dominicana ha traído consigo una práctica cada vez más común, pero también potencialmente peligrosa: los masajes postquirúrgicos realizados por personas sin la preparación adecuada.
La cosmiatra Idia Suárez, especialista en drenaje linfático postoperatorio y creadora de la técnica Definición Extrema, alertó que el manejo inadecuado del postoperatorio puede afectar tanto la salud del paciente como los resultados de la cirugía.
En los últimos años el país se ha consolidado como uno de los principales destinos del Caribe para procedimientos estéticos como liposucción, abdominoplastia y lipoescultura. Sin embargo, según la especialista, el éxito de estas intervenciones no depende únicamente de la cirugía, sino también del proceso de recuperación posterior.
“El drenaje linfático postquirúrgico no es un masaje estético ni relajante. Es una técnica terapéutica que requiere conocimientos de anatomía, fisiología y manejo del paciente operado”, explicó Suárez.

Riesgos cuando el procedimiento se realiza sin capacitación
Durante el proceso de recuperación, el cuerpo experimenta inflamación, acumulación de líquidos y cambios en los tejidos. El drenaje linfático busca estimular el sistema linfático para facilitar la eliminación de líquidos retenidos y favorecer la cicatrización.
No obstante, cuando esta técnica es aplicada por personal sin formación clínica, pueden presentarse complicaciones importantes.
Entre las más frecuentes figuran:
• Aumento de la inflamación en lugar de reducirla
• Desplazamiento inadecuado de líquidos hacia otras áreas del cuerpo
• Formación de seromas o acumulaciones de líquido
• Aparición de fibrosis o endurecimiento del tejido
• Dolor intenso en zonas recién operadas
• Riesgo de infecciones por manejo inadecuado del paciente
De acuerdo con Suárez, estas situaciones no solo comprometen el resultado estético de la cirugía, sino que pueden obligar al paciente a requerir tratamiento médico adicional o incluso nuevas intervenciones.
El postoperatorio, una etapa clave del trata miente
La especialista subraya que el cuidado posterior a la cirugía forma parte integral del procedimiento médico. Por ello recomienda a los pacientes verificar la formación del terapeuta y acudir a centros especializados que trabajen en coordinación con el cirujano.
“El drenaje linfático postquirúrgico bien aplicado puede ayudar a reducir la inflamación, prevenir fibrosis, mejorar la circulación y lograr resultados estéticos más definidos”, señaló.
El crecimiento de la industria estética en el país representa una oportunidad para el desarrollo del sector salud y bienestar. Sin embargo, especialistas advierten que este avance debe ir acompañado de mayor educación, regulación y profesionalización para proteger a los pacientes.


































