
Un artículo publicado por The Lancet Global Health analiza los retos y avances en estos países.
Cleveland, EE.UU. – 23 de mayo de 2025. – A pesar de representar cerca del 11% de la población mundial, las personas pertenecientes a minorías sexuales y de género (LGBTIQ+) siguen enfrentando profundas desigualdades en el acceso al diagnóstico, tratamiento y cuidados paliativos frente al cáncer. Así lo alerta un artículo publicado por la prestigiosa revista médica The Lancet Global Health, que analiza los retos y avances en países como India, Kenia, Brasil y Tailandia.
El informe, liderado por el Dr. Rohan Patel y un equipo internacional de expertos, denuncia que los sistemas de salud globales han invisibilizado sistemáticamente las necesidades oncológicas de esta población, en especial en países de ingresos bajos y medios. “Desde los obstáculos legales y el estigma social, hasta la falta de formación clínica y políticas públicas inclusivas, las barreras son múltiples y complejas”, señalan los autores.
Una mirada regional: exclusión y esperanza
• India: La comunidad Hijra, reconocida legalmente como tercer género, enfrenta discriminación estructural, pobreza y un acceso extremadamente limitado a servicios de salud como pruebas de detección de cáncer. Pese a avances legales, como la despenalización de la homosexualidad y la Ley de Protección de los Derechos de Personas Transgénero (2019), más del 80% de las personas Hijra ha sido rechazada o maltratada por personal sanitario, según el artículo.
• Kenia: En este país del África oriental, las relaciones entre personas del mismo sexo son criminalizadas, lo que ha generado un clima de miedo que impide a muchos individuos buscar atención médica. Casi la mitad de los hombres homosexuales o bisexuales reportan haber sido rechazados o mal atendidos en centros de salud, revela el estudio.
• Brasil: A pesar de contar con políticas avanzadas como la Política Nacional de Salud Integral para la población LGBT, persiste una fuerte estigmatización en los servicios de salud. El 53% de las personas LGBTIQ+ prefieren no revelar su identidad sexual o de género por miedo a discriminación o maltrato. Las zonas rurales y más conservadoras enfrentan una aplicación desigual de las políticas públicas.
• Tailandia: En contraste, este país asiático ha logrado importantes avances mediante la inclusión de las comunidades LGBTIQ+ en el diseño de programas de salud, como el “Cancer Anywhere” y las unidades móviles de detección. Centros como el Centro de Excelencia en Salud Transgénero de la Universidad de Chulalongkorn se han convertido en referencia regional.
Investigación, formación y reforma legal
El equipo propone una hoja de ruta global con tres pilares esenciales:
1. Investigación inclusiva y contextualizada: Urge generar datos específicos sobre el cáncer en poblaciones LGBTIQ+, más allá del VIH/SIDA, para diseñar políticas públicas efectivas y equitativas.
2. Formación médica con enfoque en humildad cultural: Los profesionales de salud deben recibir entrenamiento que considere interseccionalidad, lenguaje afirmativo, y las realidades socioculturales de cada región.
3. Reformas legales y políticas inclusivas: Se necesita despenalizar la orientación sexual y la identidad de género en países donde aún es criminalizada, e implementar leyes que protejan a estas poblaciones de la discriminación en entornos sanitarios.
Un llamado a la acción multilateral
“El acceso equitativo al cáncer para personas LGBTIQ+ no se logrará con soluciones universales, sino con intervenciones culturalmente sensibles, jurídicamente sólidas y clínicamente afirmativas”, concluyen los autores, quienes también forman parte de la comunidad LGBTIQ+ o son aliados comprometidos.
El artículo completo está disponible en The Lancet Global Health bajo el título: “Enhancing global cancer care for sexual and gender minority populations: regional perspectives and global implications”, publicado el 23 de mayo de 2025.































