El reciente hallazgo de un nuevo ARN se suma a la creciente evidencia de que los genes son más versátiles de lo que se creía. Un solo gen puede producir múltiples moléculas de ARN, cada una con su propia función, algunas de las cuales pueden desempeñar un papel relacionado con el cáncer.
El ARN, o ácido ribonucleico, es una molécula de corta duración copiada del ADN que permite a las células utilizar la información genética. Secuencias específicas de ADN se copian en el ARN que, a su vez, transmite estas instrucciones a la maquinaria celular responsable de la producción de proteínas. Mediante este proceso, el ARN actúa como intermediario, traduciendo las instrucciones del ADN en actividad celular en tiempo real.
En este contexto, investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Texas A&M (Texas A&M Health) identificaron una nueva molécula de ARN que desempeña un papel crucial en la preservación de la integridad de una estructura celular clave, el nucléolo (una región densa de la célula que contiene un subconjunto de material genético crucial). Sus hallazgos también sugieren que dicha molécula podría influir en la supervivencia de los pacientes con ciertos tipos de cáncer de la sangre, reporta IM Médico.
Mediante este estudio, publicado en ‘Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS)’, se identificó un nuevo ARN no codificante, bajo la denominación de CUL1-IPA, que se origina a partir del gen codificante de la proteína CUL1, bien caracterizado. A diferencia del ARN canónico que produce la proteína CUL1, este ARN recién descubierto permanece en el núcleo. Sin embargo, desempeña una función celular completamente diferente al contribuir a la integridad estructural y la actividad del nucléolo, el centro esencial para la producción de ribosomas.
«Este hallazgo redefine la suposición convencional de que los genes codificadores de proteínas sólo producen mensajes relacionados con las proteínas», explicó la Dra. Irtisha Singh, de la Facultad de Medicina Naresh K. Vashisht de la Universidad de Texas A&M, y autora principal del estudio.
Cuando los investigadores eliminaron CUL1-IPA de células vivas, observaron efectos adversos: el nucléolo (una región densa de la célula que contiene un subconjunto de material genético crucial) se rompió y las células mostraron signos de estrés.
«Su eliminación provocó que el nucléolo perdiera su integridad estructural, lo que demuestra que los ARN no codificantes de genes codificantes de proteínas pueden desempeñar funciones reguladoras esenciales» indicó, por su parte, la Dra. Sumana Mallick, coautora principal del estudio.
El descubrimiento de CUL1-IPA se suma a la creciente evidencia de que los genes son más versátiles de lo que se creía. Un solo gen puede producir múltiples moléculas de ARN, cada una con su propia función, algunas de las cuales pueden desempeñar un papel importante en la salud y la enfermedad.

































