Inicio Actualidad

El XXXVI Congreso Nacional de la FSED aborda los principales desafíos en educación terapéutica

Mesa Barreras Insulinización. (Fotos: Fuente Externa).

Diabetes y discapacidad visual: la tecnología como aliada… ¿o barrera?

A Coruña, España.-24 de abril de 2025.– Las personas con diabetes enfrentan múltiples barreras en su vida cotidiana, pero los retos se multiplican cuando, además, conviven con un déficit sensorial importante como la ceguera o la deficiencia visual grave. En el marco del XXXVI Congreso Nacional de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes (FSED), que se celebra en A Coruña, se han puesto de relieve las dificultades específicas que este colectivo afronta para gestionar su enfermedad de manera autónoma.

Mesa SED-CIBERDEM. Dr. Josep Ribalta).

Durante una mesa redonda dedicada al tema, se abordaron los desafíos prácticos que enfrentan las personas con diabetes y déficit visual, con especial énfasis en la importancia de la accesibilidad tecnológica.

Ana Díaz Alonso, consejera general coordinadora de Políticas Sociales y Consejos Territoriales de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), destacó que “una persona con ceguera o deficiencia visual grave tiene una exigencia extra a la hora de tratar y controlar su diabetes”. Subrayó que los principales obstáculos incluyen la falta de accesibilidad en los dispositivos de medición, el desconocimiento del personal sanitario sobre sus necesidades específicas y el sobreesfuerzo que deben realizar para gestionar su tratamiento diario.

Ponentes Mesa SED-CIBERDEM.

Actualmente, entre los más de 71.500 afiliados a la ONCE, más de 6.000 personas tienen diagnosticada diabetes, lo que refleja la magnitud del desafío.

La tecnología: una oportunidad y una barrera

La creciente introducción de tecnologías en el manejo de la diabetes supone una ventana de posibilidades pero, al mismo tiempo, puede convertirse en un muro de exclusión para quienes tienen una discapacidad sensorial.

“Cuando la tecnología se diseña siguiendo los principios de accesibilidad universal, facilita enormemente el tratamiento y el control de la enfermedad. Sin embargo, cuando no se considera la accesibilidad, se convierte en una barrera insalvable”, alertó Díaz Alonso.

Mesa SED-CIBERDEM (Josep Ribalta).

Aunque los avances, como los sensores de glucosa conectados a smartphones, han mejorado la accesibilidad, aún queda un largo camino por recorrer para garantizar que toda la información proporcionada por estos dispositivos esté disponible para las personas con discapacidad visual.

La ONCE insiste en la necesidad de que el diseño y desarrollo tecnológico contemple la accesibilidad universal desde el principio, para no dejar a nadie atrás.

Otros desafíos: el impacto psicológico de la tecnología

El Congreso también abordó otro aspecto crítico: el impacto psicológico que puede tener el uso de tecnologías en el manejo de la diabetes.

Iratxe Vilariño, psicóloga sanitaria experta en diabetes, advirtió que el acceso constante a los datos de glucosa puede ser fuente de estrés y frustración para los pacientes. Se identificaron tres retos psicológicos principales:

1. Estigma social: La visibilidad de los dispositivos puede afectar la integración social de los pacientes.

2. Sobrecarga de datos: La continua interpretación de datos puede resultar abrumadora.

3. Impacto en la identidad: El uso de tecnología puede alterar la percepción que el paciente tiene de sí mismo, oscilando entre el empoderamiento y la dependencia.

Para minimizar estos efectos, Vilariño propuso un enfoque integral basado en:

• Apoyo psicológico respecto a la visibilidad de los dispositivos.

• Programas de educación diabetológica centrados en la gestión emocional de la información.

• Sensibilización sobre el impacto de la tecnología en la autoestima de los pacientes.

Diabetes MODY: el reto de identificar y educar

Otro tema de relevancia en el congreso fue el abordaje de la diabetes monogénica MODY (Maturity-Onset Diabetes of the Young), una forma poco frecuente de diabetes que suele confundirse con la diabetes tipo 1 o tipo 2.

La profesora Maggie Shepherd, directora asociada de Investigación en Enfermería y profesora honoraria de Diabetes Monogénica de la Universidad de Exeter (Reino Unido), presentó estrategias educativas y herramientas de diagnóstico para mejorar el reconocimiento de esta condición.

Se destacó que los principales grupos candidatos a pruebas genéticas para detectar MODY son:

1. Personas diagnosticadas de diabetes antes de los 6 meses de edad.

2. Personas con diagnóstico de diabetes antes de los 25 años y antecedentes familiares.

3. Pacientes con diagnóstico temprano de diabetes y características sindrómicas.

Un diagnóstico correcto de MODY permite tratamientos más adecuados y una mejora sustancial en la calidad de vida del paciente. En este sentido, se promueve el acceso a formación presencial, cursos online, materiales educativos (disponibles en www.diabetesgenes.org) y otros recursos como podcasts especializados.

“El reto específico reside en identificar los casos de MODY, tanto en el diagnóstico inicial como años después, y diferenciarlos de otras formas de diabetes”, concluyó la profesora Shepherd.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en SaludNews está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional acreditado.