
El apagón masivo de la electricidad de este 28 de abril en todo España, ha puesto a prueba el sistema sanitario de nuestro país, aunque gracias a los protocolos se ha evitado una ‘catástrofe’ en hospitales y centros de salud.
Este 28 de abril, España ha vivido el peor apagón eléctrico de su historia reciente, paralizando ciudades y dejando a millones de personas sin luz durante horas. El sistema sanitario, considerado infraestructura crítica, activó de inmediato sus planes de contingencia, pero aun así, el impacto ha sido considerable, reporta Consalud.
En los hospitales, los generadores de emergencia se pusieron en marcha automáticamente, pero no todos han resistido de manera óptima el corte prolongado. Algunas unidades de cuidados intensivos (UCI) han experimentado caídas de monitorización temporal, obligando a los equipos médicos a realizar seguimiento manual de los pacientes más graves, pero gracias a los protocolos establecidos, todo se ha ido subsanando de la mejor manera posible.
No obstante, las cirugías programadas han sido suspendidas en centros de todo el país. El Hospital Clínic de Barcelona, el Gregorio Marañón de Madrid y el Virgen del Rocío en Sevilla han reportado la cancelación de operaciones no urgentes para priorizar la atención de emergencias.
Las ambulancias se han visto afectadas, ya que se han visto atrapadas en inmensos atascos en las grandes ciudades
Por su parte, en la atención primaria, especialmente en áreas rurales, la falta de suministro ha provocado el cierre de consultorios, mientras que en grandes ciudades las consultas se han visto ralentizadas por la falta de acceso a historiales clínicos electrónicos.

Fuentes de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) confirman que los servicios de ambulancias también se han visto afectados, algunos vehículos se han visto atrapados en los inmensos atascos que se han producido en las grandes ciudades debido al fallo de semáforos y sistemas de tráfico, retrasando traslados de pacientes críticos.
Además, el apagón también ha afectado gravemente a los pacientes domiciliarios que dependen de dispositivos eléctricos para sus tratamientos diarios. Personas que utilizan respiradores, concentradores de oxígeno, bombas de infusión, equipos de diálisis peritoneal o sillas de ruedas motorizadas se han enfrentado a riesgos serios al quedarse sin suministro.
El Ministerio de Sanidad ha asegurado, mediante un comunicado, que «la respuesta sanitaria fue rápida y efectiva gracias a los planes de contingencia», aunque reconoció «áreas de mejora» en infraestructuras de soporte energético.
En cuanto a la asignación de plazas de Enfermería (EIR), desde el ministerio de Mónica García han comunicado que «por el corte de luz nacional, se suspenden las sesiones del 28 y 29 de abril» y convocan a un nuevo acto único el 30 de abril a las 8:45h en la sede del Ministerio de Sanidad o a la solicitud electrónica hasta el día 30 a las 9h locales.






























