Gremio médico exige adecuación a Ley 68-03 antes de julio de 2026.
Sociedades advierten riesgos a su autonomía jurídica y financiera.
Debate legal gira en torno a la coexistencia de las leyes 68-03 y 122-05.
Expertos alertan sobre posible crisis institucional en el sector salud.
SANTO DOMINGO. – La actual directiva del Colegio Médico Dominicano (CMD), encabezada por el doctor Luis Peña Núñez, ha intensificado en las últimas semanas una serie de reuniones con representantes de las sociedades médicas especializadas, con el objetivo de socializar el proceso de certificación y recertificación profesional.
Como parte de este proceso, el gremio plantea que todas las sociedades deberán modificar sus estatutos para armonizarlos con la Ley 68-03 de Colegiación Médica, que regula el ejercicio médico en el país.
Exigencias y punto de fricción
En los encuentros iniciales también se estableció que las sociedades médicas deben someterse a un mayor nivel de supervisión por parte del CMD, en el marco del Consejo Nacional de Sociedades Médicas Especializadas (CNSME), órgano adscrito al gremio.

Esta supervisión incluiría aspectos sensibles como:
• Procesos electorales internos
• Manejo financiero
• Gobernanza institucional
El argumento del CMD es que algunas sociedades operan bajo un esquema dual, utilizando el respaldo del gremio cuando conviene, pero acogiéndose a la Ley 122-05 de Asociaciones Sin Fines de Lucro en otros escenarios.
Un sistema en expansión… y presión
Actualmente existen unas 62 sociedades médicas en República Dominicana, incluyendo seis nuevas aprobadas en la pasada gestión encabezada por Waldo Ariel Suero, cuando el Consejo de Sociedades era presidido por el doctor Luis Faringhton.
Aunque algunas sociedades manejan recursos relevantes derivados de congresos y actividades científicas, el financiamiento ha disminuido progresivamente debido a:
• Reducción de patrocinios de la industria farmacéutica
• Proliferación de nuevas sociedades
• Mayor competencia por fondos educativos
Origen del conflicto
El detonante ha sido una comunicación oficial del CMD que exige a las sociedades convocar asambleas para adecuar sus estatutos antes del 1 de julio de 2026.
Aunque la directiva del gremio asegura que sus planteamientos han sido mal interpretados, dentro de las sociedades médicas crece el malestar, con advertencias de una posible crisis institucional.
Algunos dirigentes argumentan que, al momento de promulgarse la Ley 68-03, las sociedades ya operaban bajo la Ley 122-05, y que el propio CMD reconoció esos “derechos adquiridos”, heredados de la antigua Asociación Médica Dominicana.
Raíces históricas del problema
El doctor Justo José Nicasio sostiene que el origen del conflicto se remonta a la Resolución 143-85 de la antigua Asociación Médica Dominicana, que reconoció formalmente a 25 sociedades especializadas, pero cuyo mandato regulatorio nunca fue plenamente implementado.
Según explica, durante décadas se ha evitado abordar este tema de fondo, lo que hoy reactiva tensiones vinculadas a intereses institucionales.
Visión legal: ¿armonización o absorción?
El jurista Gilberto Objío Subero advierte que las sociedades operan bajo un doble estatus jurídico:
• Como filiales del CMD (resolución de 2004)
• Como entidades independientes bajo la Ley 122-05
Este modelo les garantiza autonomía jurídica, financiera y operativa.
Desde esta perspectiva:
• La Ley 68-03 regula la colegiación médica individual
• La Ley 122-05 otorga personalidad jurídica plena a las asociaciones
Punto clave: ambas leyes coexisten sin contradicción expresa, lo que complica cualquier intento de subordinación total.
Salida negociada?
Diversos sectores coinciden en que la única vía viable es el diálogo institucional.
Una eventual comisión mixta podría:
• Revisar el marco normativo
• Proponer un reglamento actualizado
• Armonizar la relación CMD–sociedades
De no lograrse consensos, el conflicto podría escalar y afectar la gobernanza del sistema médico dominicano.
































