SANTO DOMINGO, R.D. — La salud mental infantil en República Dominicana enfrenta una crisis silenciosa: el país cuenta con menos de 20 psiquiatras infantiles para atender a una población de más de dos millones de niños y adolescentes. Así lo advirtió el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Dr. Mario Lama, al reconocer que la carencia de estos especialistas agrava una situación ya precaria en el sistema de atención mental.
A este déficit humano se suma la escasez de infraestructuras adecuadas. Actualmente, la red pública de salud dispone de apenas 16 camas de internamiento psiquiátrico infantil, distribuidas en cuatro hospitales a nivel nacional:
• Hospital Santo Socorro (Distrito Nacional): 8 camas
• Hospital Regional Dr. Arturo Grullón (Santiago): 2 camas
• Hospital Regional Luis Morillo King (La Vega): 4 camas
• Hospital Regional Juan Pablo Pina (San Cristóbal): 2 camas
Las consultas ambulatorias para niños y adolescentes con problemas de salud mental son igualmente limitadas. En regiones como el Este del país no existe ningún servicio de psiquiatría infantil, y en zonas como Enriquillo y Cibao Occidental apenas un hospital en cada una ofrece este tipo de atención.
“El número de psiquiatras infantiles en el país es dramáticamente bajo. Tenemos menos de 20 especialistas para todo el territorio nacional, una cifra insuficiente para responder a la creciente demanda de salud mental en la niñez y la adolescencia”, alertó Lama.
El SNS cuenta con 298 psiquiatras en total, de los cuales 185 trabajan en el sistema público, pero solo una mínima fracción está formada en psiquiatría infantil, una especialidad vital para detectar y tratar trastornos como depresión, ansiedad, autismo, TDAH y otras condiciones que pueden afectar el desarrollo y la calidad de vida de los menores.
El panorama se agrava en las provincias fronterizas y zonas rurales como Pedernales, Independencia, Dajabón, Montecristi, Elías Piña, Samaná y Santiago Rodríguez, donde la falta de médicos especialistas no solo limita el acceso a la salud mental sino también a otros servicios básicos.
El Gobierno ha intentado incentivar la presencia de profesionales en estas áreas remotas mediante aumentos salariales de hasta un 30 %, pero la cobertura sigue siendo deficiente. Un médico general en una zona de difícil acceso puede alcanzar un salario superior a 90 mil pesos mensuales, pero este beneficio no ha sido suficiente para cubrir la demanda.
En contraste, en hospitales urbanos de Santo Domingo, Santiago y San Francisco de Macorís la disponibilidad de médicos es suficiente o incluso excedente, lo que profundiza la desigualdad en el acceso a los servicios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que más del 13 % de los adolescentes de 10 a 19 años padecen algún trastorno mental diagnosticado a nivel global. La crisis se ha intensificado tras la pandemia de COVID-19, que disparó los problemas de salud mental en la población infantil y adolescente.
El llamado de los expertos es claro: República Dominicana necesita con urgencia aumentar la formación y contratación de psiquiatras infantiles, expandir la infraestructura hospitalaria especializada y garantizar el acceso equitativo a los servicios de salud mental, sin importar la ubicación geográfica de los pacientes.


































