Inicio Actualidad

OCDE: “Las personas que sufren enfermedades no transmisibles tienen entre un 15% y un 27% más de probabilidades de desarrollar depresión”

El impacto de esta relación se extiende más allá de la salud física y mental de los individuos, afectando también a los sistemas de salud y a las economías nacionales.
Las políticas públicas juegan un papel clave en el abordaje de esta crisis sanitaria.

El último informe publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) analiza la relación entre enfermedades no transmisibles y depresión

OCDE: “Los países con una Atención Primaria reforzada reducen hospitalizaciones evitables en un 20%”.

Priorizar al paciente crónico y su confianza en los sistemas sanitarios, advertencia de la OCDE.

Las probabilidades de sufrir depresión son mayores entre quienes sufren enfermedades no transmisibles. Así lo confirma el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre la relación entre las enfermedades no transmisibles (ENT) y la depresión. Las ENT, como el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, se encuentran entre las principales causas de discapacidad y muerte en los países de la OCDE. Según el informe, estas enfermedades no solo afectan físicamente a los pacientes, sino que también aumentan significativamente el riesgo de padecer problemas de salud mental.

“Las personas que sufren ENT tienen entre un 15% y un 27% más de probabilidades de desarrollar depresión, dependiendo del tipo de enfermedad que padezcan”, revela el informe. Este riesgo se incrementa aún más cuando una persona sufre múltiples ENT, lo que sugiere una relación causal entre la presencia de estas condiciones crónicas y la aparición de trastornos depresivos. Por ejemplo, los pacientes con diabetes tienen un 20% más de riesgo de sufrir depresión, mientras que en el caso de los pacientes con enfermedades cardiovasculares este riesgo asciende hasta un 25%. En el caso del cáncer, la prevalencia de la depresión es especialmente alta debido al impacto físico y emocional del diagnóstico y tratamiento, reporta Consalud.es.

El impacto de esta relación se extiende más allá de la salud física y mental de los individuos, afectando también a los sistemas de salud y a las economías nacionales. “Las personas con enfermedades crónicas y depresión a menudo requieren más atención médica, consumen más recursos y enfrentan períodos más prolongados de discapacidad laboral”, sugiere el informe. En algunos países de la OCDE, los costes adicionales asociados a pacientes con ENT y depresión pueden superar los miles de millones de euros anuales, debido a la mayor utilización de servicios médicos y bajas laborales prolongadas.

Las mujeres tienen hasta un 40% más de probabilidades de desarrollar depresión si padecen una ENT, en comparación con los hombres

Por otro lado, algunos grupos son particularmente vulnerables a sufrir estos problemas de salud mental. Las mujeres y las personas con dificultades económicas presentan un riesgo aún mayor de desarrollar depresión cuando padecen ENT. Esto se debe a factores como la desigualdad en el acceso a la atención médica, el estrés financiero y las cargas adicionales de cuidado que muchas mujeres asumen en sus familias. En el caso de las mujeres, se ha observado que tienen hasta un 40% más de probabilidades de desarrollar depresión si padecen una ENT, en comparación con los hombres.

Las políticas públicas juegan un papel clave en el abordaje de esta crisis sanitaria. El informe de la OCDE recomienda que los gobiernos consideren la salud mental y el bienestar “como componentes esenciales” en las estrategias para combatir las ENT. “Esto podría incluir iniciativas para mejorar la integración de los servicios de salud mental en los tratamientos para ENT, así como programas de prevención que aborden tanto los factores físicos como psicológicos que contribuyen a la aparición de estas enfermedades”, puntualiza el documento de la OCDE.

Además, la entidad destaca la importancia de adoptar un enfoque holístico que no solo se centre en tratar las ENT, sino también en promover el bienestar emocional desde etapas tempranas de la enfermedad. La OCDE recomienda «desde campañas de concienciación pública hasta la formación especializada de los profesionales de la salud para identificar y abordar los síntomas de depresión en pacientes con ENT”.

Por otro lado, reducir la prevalencia de ENT podría tener beneficios indirectos significativos para la salud mental. Por ejemplo, políticas que fomenten una alimentación saludable, la actividad física regular, y la reducción del consumo de tabaco y alcohol pueden no solo disminuir la carga de ENT, sino también reducir los índices de depresión en la población. En este sentido, la promoción de hábitos de vida saludables puede ser una estrategia doblemente efectiva para reducir tanto las ENT como la carga de trastornos mentales.

“Una mejor integración de la salud física y mental no solo es posible, sino necesaria para mejorar los resultados clínicos y reducir los costes a largo plazo. Las estrategias que aborden tanto las ENT como la depresión de manera simultánea podrían ofrecer beneficios significativos tanto para los pacientes como para los sistemas de salud”, concluye el informe de la organización internacional.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en SaludNews está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional acreditado.