El estudio realizado a más de 400.000 pacientes resalta la importancia de los esfuerzos de prevención temprana, los mensajes de salud pública efectivos y el desarrollo de políticas para limitar la exposición de los jóvenes.
El consumo de cannabis en adolescentes es cada vez más frecuente y las repercusiones asociadas cada vez son más estudiadas. Una investigación de escala liderada por Kaiser Permanente y diversas instituciones de salud de Estados Unidos, ha confirmado una conexión directa entre el consumo de cannabis en la adolescencia y las probabilidades de desarrollar trastornos psiquiátricos graves en la adultez temprana. El estudio ha realizado un seguimiento exhaustivo a 463.396 adolescentes durante casi una década, analizando el impacto de cualquier consumo de cannabis en su salud mental futura.
Los resultados ha demostrado que el riesgo de sufrir un brote o desarrollar trastornos psicóticos y esquizofrenia se incrementa en un 119% al consumir. Igualmente, la probabilidad de padecer alteraciones graves en la regulación del estado de ánimo, como bipolaridad, aumenta un 101%; y aunque en menor medida que los anteriores, el riesgo de sufrir trastornos depresivos se eleva un 34% y el de ansiedad un 24%.
El cannabis no es igual que antes
El estudio subraya un cambio generacional crítico en la composición de la droga. Mientras que hace décadas los niveles de THC (el componente psicoactivo) eran moderados, hoy en día la flor de cannabis suele superar el 20% de potencia, y los concentrados alcanzan el 95%.
Los niveles actuales de THC en la droga superan el 20% de potencia
Esta «superpotencia» química interfiere directamente con el sistema endocannabinoide, que es el encargado de procesos vitales como la poda sináptica o la eliminación de conexiones neuronales innecesarias, y la formación de circuitos que regulan las emociones y el control de impulsos.
Implicaciones
La Dra. Kelly Young-Wolff, autora principal del estudio, ha destacado que a medida que el cannabis se vuelve más potente y se comercializa “se asocia con el doble de riesgo de sufrir trastornos psicóticos y bipolares, dos de las afecciones de salud mental más graves.”
«El consumo de cannabis se asocia con el doble de riesgo de sufrir trastornos psicóticos y bipolares»
En este sentido, la investigadora insta a la necesidad de “una respuesta urgente de salud pública: una que reduzca la potencia del producto, priorice la prevención, limite la exposición y la comercialización entre los jóvenes”.
No es necesario un uso diario o excesivo para sufrir alteraciones psíquicas en la trayectoria vital
Además, la investigación destaca dos puntos clave: cualquier consumo cuenta, no es necesario un uso diario o excesivo; incluso el consumo ocasional en la ventana de los 13 a los 15 años puede alterar la trayectoria vital de un joven. Y la desigualdad social, ya que el riesgo es mayor en jóvenes de entornos desfavorecidos, donde la comercialización agresiva del cannabis está teniendo un impacto más profundo.
Es fundamental “que los padres y sus hijos cuenten con información basada en la evidencia. No se puede tratar el consumo de cannabis como una conducta benigna», concluye la Dra. Young-Wolff.

































