De la mano del cardiólogo Miguel Ángel Cobos y el cirujano otólogo Frank Lin, la compañía ha puesto de relieve el potencial de la monitorización proactiva a través de sus diferentes dispositivos.
La integración de la monitorización proactiva de parámetros biomédicos en la rutina se ha consolidado como una de las estrategias más eficaces para la prevención. Por ello, compañías tecnológicas como Apple han apostado por desarrollar diferentes herramientas a través de sus dispositivos que permitan realizar un seguimiento exhaustivo de la salud cardíaca, el sueño o el ciclo menstrual, entre otras categorías.
Con el objetivo de abordar estas revolucionarias prestaciones en continua evolución, Apple ha organizado un encuentro en el que han participado el Dr. Miguel Angel Cobos Gil, profesor y cardiólogo clínico senior con amplia experiencia en electrocardiografía y en el uso médico de wearables, con especial foco en Apple Watch; y el Dr. Frank Lin, profesor y director del Centro Coclear para la Audición y la Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins.
En primer lugar, el Dr. Cobos Gil, experto en la intersección entre la práctica clínica real, la investigación cardiovascular y la transferencia de conocimiento en salud digital, ha destacado las ventajas médicas que ofrece a cualquier persona contar con un reloj inteligente y un teléfono, ya que tiene al alcance de su mano, en un segundo, más de 50 datos biomédicos. “Para que nos hagamos una idea, un paciente ingresado en una unidad coronaria no cuenta con tantos parámetros monitorizados segundo a segundo, la tecnología nos ofrece una riqueza potencial extraordinaria”, ha señalado.
En línea con las ventajas, el cardiólogo clínico se ha detenido en la promoción de hábitos saludables, resaltando que a pesar de que todo el mundo sepa que, por ejemplo, hacer ejercicio es beneficioso, la complejidad radica en el mantenimiento. En este sentido, ha apuntado que contar con un dispositivo como el Apple Watch permite evaluar objetivamente la evolución y, en definitiva, mantener la constancia en áreas clave de la salud, no solo en el ejercicio.
“Para que nos hagamos una idea, un paciente ingresado en una unidad coronaria no cuenta con tantos parámetros monitorizados segundo a segundo, la tecnología nos ofrece una riqueza potencial extraordinaria”
A pesar de todas estas prestaciones, el Dr. Cobos Gil ha querido poner especial énfasis en un punto a mejorar, el tratamiento de los datos por parte de la comunidad médica. En este sentido, ha explicado que aunque hay profesionales muy adaptados que ya los incorporan, todavía existe una parte del colectivo médico que, por falta de información, desprecia la fiabilidad de los datos que el paciente aporta desde su dispositivo. “Es una pena, pero es algo inevitable que tendremos que mejorar: los médicos debemos aprender a integrar y valorar esta información que el paciente ya trae consigo”, ha concluido.
En el caso del Dr. Frank Lin, cirujano otólogo y epidemiólogo, ha compartido su experiencia como uno de los muchos médicos del equipo de Apple que trabajan junto a ingenieros de software y hardware, diseñadores y otros equipos para combinar tecnología y ciencia. «Como equipo de médicos e investigadores, nuestro enfoque se centra en dos objetivos fundamentales. El primero es empoderar a los usuarios para que comprendan mejor su propia salud, y el segundo, estrechamente relacionado, es permitir que utilicen esos datos de manera proactiva para mejorar su bienestar diario”, ha asegurado.
“Los datos de salud pertenecen exclusivamente al usuario. Apple no tiene acceso a ellos, permanecen encriptados en el dispositivo o en iCloud»
A su vez, el director del Centro Cochlear para la Audición y la Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins ha detallado que todo el trabajo que realizan desde Apple se rige por “tres principios innegociables”, la ya mencionada ciencia; la utilidad; y como tercer pilar, la privacidad, “los datos de salud pertenecen exclusivamente al usuario. Apple no tiene acceso a ellos; permanecen encriptados en el dispositivo o en iCloud, y es el usuario quien decide si desea compartirlos con un familiar o con su médico”, ha subrayado.
Otro de los puntos en los que ha puesto el foco Dr. Frank Lin durante su charla ha sido la relación entre el médico y el paciente. Según ha explicado, a la hora de diseñar estas herramientas piensan en el equilibrio entre ofrecer datos comprensibles y que, a su vez, sean rigurosos para los profesionales. Un claro ejemplo de ello es el electrocardiograma en el reloj, que se presenta en un formato muy sencillo pero que, a su vez, se puede exportar en un PDF que el cardiólogo puede interpretar sin ningún problema.
Por último, el Dr. Frank Lin, como cirujano otólogo, ha trasladado el compromiso de Apple con la salud auditiva, pasando a ocupar un lugar prioritario en la estrategia de la compañía, no solo por su impacto en la calidad de vida, sino también por su estrecha vinculación con el deterioro cognitivo. Según ha explicado, la pérdida de audición afecta ya a 1.500 millones de personas en todo el mundo, un problema que en España alcanza al 20% de la población adulta y se ha consolidado como el factor de riesgo modificable más determinante para prevenir la demencia.
Para tratar de dar respuesta ante esta necesidad global en muchos casos desatendida, Apple ha integrado en los AirPods Pro un “ecosistema de funciones diseñado para cubrir todo el espectro del cuidado auditivo: prevención, diagnóstico y tratamiento”. Más concretamente, el sistema actúa de forma proactiva mediante la protección frente a ruidos ambientales estridentes, pero también permite al usuario realizarse una evaluación clínica.






























